
La resaca del Real Madrid tras el partido contra el Manchester United y la maratón de Clásicos pasó factura durante los primeros minutos del encuentro ante el Celta. Ello dio lugar a ocasiones claras para el equipo local, alarmando a los blancos y provocando una pequeña aceleración en su juego.
Aunque Diego López fue el guardameta que más se ejercitó durante los primeros veinte minutos, el Real Madrid fue el que estrenó el marcador en Balaídos en la segunda mitad. El visitante ya empezaba a dominar el juego y el porcentaje en cuanto a tiros a puerta.
Khedira fue sustituido por Xabi Alonso y un disparo de Benzema en el minuto 55 animó a los blancos. Tanto que, tras dicha jugada, el Real Madrid provocó el corner que los invitó al gol de Cristiano Ronaldo. Lo merecieron de forma cara los blancos aunque dos minutos después el local les devolvió la jugada anotando el empate.
Mourinho decidió entonces dar paso a Kaká e Higuaín en el minuto 66 en lugar de Benzema y Callejón. Ello volvió a dar la razón al técnico luso y se salió con la suya provocando que el marcador subiese a un 1-2 para los blancos tras un penalti a Kaká anotado por Cristiano Ronaldo de nuevo.
A pocos minutos del final del encuentro, Higuaín tuvo el tercero en sus botas pero el balón salió disparado por encima del larguero de Javi Varas. El Real Madrid suma su sexta victoria consecutiva y un gran comienzo de semana. Este es el equipo clasificado para la final de la Copa del Rey y cuartos de final de la Champions League.
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