sábado, 15 de enero de 2011


Ahora sí existe Kaká. Ahora nos deslumbra a todos. Ahora es el Santo. Ahora no es necesario venderlo. Ahora sí, ¿no?. Antes no. Antes no se encendía su luz, no llegaba a ser un Santo, ni siquiera a pronunciarse. Y, sobre todo, antes era IMPRESCINDIBLE tacharlo y borrarlo del Club blanco.

Nunca desaparecerá la injusticia que a este jugador le han tirado. Ahora es cuando, cientos de personas, se esconden bajo piedras tragando su pésimo y asqueado pensamiento. Aquel pensamiento que hundía por completo al nuevo Santo del Real Madrid. Ahora es el momento de pedir perdón. De la autodecepción. ¿Por qué? Porque no hay explicación de adelantar una afirmación sin tener escusa. "Kaká es pésimo, hay que venderlo. No hace nada. Es malíiiiiiiiiiiiiiisimo". ¿Lo recordáis, incultos?. Ricardo Kaká no deja de sellar bocas. Y además, de una manera muy especial y elegante...es un sello deslumbrante, el gol. Sus dientes pasean orgullosos de conseguir lo que el tiempo le exigía y seguirá exigiendo.


Como bien cuenta el dicho "Nunca digas nunca". Nunca digas que Kaká no hace nada, que lo deja de hacer, que si nunca lo hará. Yo, únicamente, quisiera dar un pequeño consejo. La próxima vez, mide tus palabras. Algunas no se controlan y traspasan el límite.

Balón de..¿oro?




¿Qué no piensas al escuchar que el ganador del balón de oro 2010 es Lionel Messi? Sí, has leído bien. Qué no piensas. Aquel jugador que se escapa de toda una plantilla en el terreno de juego y llega a su meta, el gol. Todo suena muy bonito pero…me gustaría añadir un detalle, simple y desapercibido detalle. Toda esa maravilla que has leído única y exclusivamente la genera y expone en su maravilloso Club. Aquel que tanto cariño y amor tienen los madridistas. El Fútbol Club Barcelona.

Messi no existe para su Selección y llegamos al punto en el que nunca lo hará. Como si de un robot se tratara. Se enciende y obedece para su equipo pero se apaga y duerme para la albiceleste.

FIFA, ¿no os parece raro esto que ocurre? ¿no creéis que si una niña de 15 años puede reconocerlo, ustedes, que poseéis el doble, os sobra experiencia?. Llego a cierta duda o, mejor, a cierta afirmación: tongo.

Lionel Messi fue galardonado como mejor jugador del año 2009 gracias a su enfoque de juego y su magia con el balón. Totalmente de acuerdo. Este año, Messi ha sido galardonado como mejor jugador del año 2010 por…por…¿por qué?

Me considero muy madridista. Ello significa que mi ADN contiene el significado de anticulé. Pero no es una escusa para tachar a Messi de no merecedor del balón de Oro. Hay dos nominados más, dos jugadores que luchan por su equipo pero, sobre todo, por su Selección. Andrés y Xavi. ¿Qué ocurre? ¿Qué ellos no juegan lo demasiado bonito o no luchar por ello? Incorrecto. Es más, en caso de puntos le ganarían al argentino por doble, hasta por triple. Recuerdo que fueron, son y seguirán siendo campeones del mundo 2010. 2010, sí, año de la entrega del premio al mejor jugador del año. Año en el que España, junto con estos dos grandes jugadores, se proclama campeona del mundo. Nunca jamás lo hicieron hasta que el gran hombre, Iniesta, anota el gol decisivo. ¿Más dudas? Yo, no las tengo. No conozco quién organiza esta gran gala pero lo que sí que puedo afirmar es que no conoce el significado de una gran palabra. Aquella por la que luchamos pero que muchos intervienen en ella para destrozarla. Mundialmente, personalmente y profesionalmente. Si ésta existiera se acabaría la pobreza, el hambre…Y, sin duda, la palabra por la que todos saltamos, gritamos y lloramos al conseguirla. Por la que hubiéramos sonreído al ver a Iniesta recoger el premio e incluso a Xavi. Que ¿cuál es la palabra? JUSTICIA.

domingo, 2 de enero de 2011

el sentimiento de ser español

Porque ser español es ser campeón del mundo

Hecho con bastante orgullo español. Gracias, Selección.

¿De verdad es humano?

Comenzó como un auténtico principiante en el Sporting de Lisboa. Cinco goles fueron los únicos que dejaron huir su furia por llegar a lo más alto. Pero fue allí, en el Reino Unido, en Inglaterra, en Manchester, en el Manchester United. 116 fueron los tantos que esta máquina tuvo el placer de marcar. No uno, ni dos, ni tres…sino ciento dieciséis. Y no sólo triunfó como profesional, sino como persona. Poco a poco se formó en Cristiano Ronaldo Dos Santos Aveiro. Seis años en uno de los equipos más inquietantes e importantes de la Premier.

Pero ahí no acaba la mejor de las historias. A mediados del año 2009, el gran Presidente del mejor Club del siglo XX y futuro mejor Club de toda la historia, Real Madrid Club de Fútbol, sacó uñas y garras para que en su equipo existiera aquel espíritu de la victoria. Blanco, Limpio, Real. El portugués y su agente no dudó en adentrarse en el acuerdo. Y..a finales, aceptaron. 94 millones. Céntimo por céntimo, euro por euro. No es de extrañar. ¿Por qué? Porque se los merece. Componen su profesionalidad, su magia con el balón. Llegó a la capital española con ganas de ir a por todas. De comerse a los rivales y darse un gran festín con sus compañeros de equipo. Gracias a este bicho, a éste Ser formado por la fuerza de la garra y la valentía de un caballero, podemos disfrutar del mejor fútbol del mundo, del mejor control del balón, de quedarnos boquiabiertos e inquietos al ver mover sus piernas como si de un baile se tratase. De un lado para el otro. Lo que más increíble puede parecer es que el balón permanece intacto, incrustado en el terreno de juego mientras éste hace malabares con él, hasta que..¡PUM! arranca la máquina. Se dirige a su meta, su ansia. Finalmente, allí está. Él, el balón y la portería. No existe portero que pueda aparecer en su camino, no existe humano que lo consiga. No hay escusas, sólo una razón…simple y corta razón. Él es Cristiano Ronaldo.