lunes, 26 de julio de 2010

Gracias, capitán.


Él nos ha dado todo. Su nombre posee maravillosos recuerdos y su elegancia muestra a la persona que esconde por su timidez. Después de 17 años, abandona su equipo, su casa, su escuela. El lugar donde creció. Donde dió sus primeros pasos como jugador. A esa escuela le pertenece el nombre de Real Madrid.

Cuando el césped huele la presencia de éste, la hierba tiembla. El balón llora. La portería grita. La magia del capitán enamora a los jugadores. Millones de miradas perdidas buscan al madridista. Pero ven que ya todo es imposible. El balón acabó enamorándose de él. Se deja llevar y se encuentra a menos de 10 metros de la cobarde portería. Allí está su guardián. Pero pocos segundos después. El balón besa la portería y sólo tienen ojos para ver al autor, al maestro callar a un estadio entero. No había palabras para agradecerle aquel gesto. Aquel gol. Aquel partido.

Gracias, capitán, por darnos la sonrisa. Por brillar entre las estrellas y derrotar a la más fugaz. Tal y como has dicho, no es un adiós..es un hasta pronto. Porque todos esperamos verte bajo la cúpula del banquillo o bajo el techo del palco con el enorme orgullo de haber jugado y haber dado todo por este Club.

No se va un jugador, se va un capitán. Ni el mejor portero del mundo podrá reemplazarle. Ni quitarle el brazalete. Aquel brazalete del que destaca la gran "C". La letra de una persona humildemente Cortés. La letra de un CAPITÁN. El que maneja el rumbo de un equipo. El que maneja los latidos de un corazón. ¿De uno? ¡De millones!.
Y todos ellos sobre un orgullo.

Gracias a tí podremos gritar: "Yo soy del Real Madrid". Y lo más importante: "Soy fiel al fútbol español". Y gracias porque estos 17 años han sido los más gloriosos. Lo más importantes. Hasta tu despedida. El día en que se cerró un ciclo y nunca se volverá a abrir el mismo. Como un libro antiguo en el que sus letras dejan de escribirse pero pasan a la mejor estantería.

El 26 de Julio de 2010 ha pasado a la historia como "El día negro para los blancos". Nuestro color se ha destintado. Nuestro escudo ha perdido la corona. Nuestra fuerza ha perdido intensidad. Y nuestro corazón ha perdido sangre. Sangre blanca.
Porque entraste con 17 años y te has ido con 33. Porque tú eres el dueño de las 3M: Magia, Maestro, Madridismo.

¡¡ETERNO 7 MADRIDISTA!! ¡¡ETERNO 7 ESPAÑOL!!

sábado, 17 de julio de 2010


Es difícil estar en el Real Madrid y hacer felices a muchas personas con sólo un gol. Hacer que más de un millón de corazones blancos griten al unçisono el famoso apodo "Pirata".

Y es aún más difícil ser reconocido cuando empezaste en una simple competición conocida como la Copa Danone que organizaba el mejor club del Siglo XX, el Real Madrid.

Recuerdo aquel Mundial del 2007, tu debut con La Roja en la Sub-20, en el que demostraste tu valor, esfuerzo y trabajo. Desde aquel día el Real Madrid decidió cavar un hueco en la primera plantilla para tí, el Pirata. Y aunque marcharas era difícil separar tu corazón blanco de aquel lugar.

Llegó aquel día, aquellos finales de Julio cuando tú, Esteban Granero, fuiste fichado por nuestro equipo. Equipo de la blancura, orgullo y fidelidad. Y aquel día, 28 de Julio, en el que tu primer gol hizo que millones de madridistas se levantaran con orgullo y sintieran orgullo de tu presencia en nuestro equipo.

Porque tú siemre has tenido un hueco en nuestro equipo. Siempre has tenido un hueco en nuestra casa, el Santiago Bernabéu. Y lo más importante, siempre has tenido un hueco en nuestros corazones madridistas que nunca dejarán de latir. Y por eso te doy la bienvenida.

Nunca se nos olvidará tu debut con el Real Madrid Castilla, en el que también dejaste huella con tu esfuerzo. En el que veíamos a un simple muchacho de 19 años que entregaba su valentía haciendo vencer a su equipo, y siempre con su esfuerzo y amor a nuestros colores.

Los madridistas deseamos seguir viendo a ese Esteban Granero llevar su mano al ojo y dibujar una sonrisa en cada uno de nosotros. Porque ese gesto es de un pirata, pirata que lucha para poder ganar y encontrar el tesoro con la ayuda de su equipo.

Y esperemos que el 24 del Real Madrid dure y que tu corazón blanco nunca deje de latir.
Mira hacia atrás y observa el camino que has dejado, las huellas que has marcado, porque esas son las que durarán por siempre.

viernes, 16 de julio de 2010

Hemos cambiado la historia.




Parece uno de esos momentos en los que te juegas todo. En los que, tras años de sacrificio, pierdes o ganas el número 1. El que decide quién es el mejor.

"Cesc acelera el ritmo por la parte central del campo. Decide cambiar la posición del balón y la pasa a Torres. Torres dispara a Iniesta pero un defensa holandés lo interrumpe con su pie. El rebote cae en Cesc. Ve a Iniesta sólo. La pasa. Iniesta chuta al segundo palo y.¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOL!!!"

Éste fue nuestro único momento. El que decidió el puesto más deseado futbolísticamente.
Apenas minutos más tardes, se proclamaba el campeón mundial. Nuestro eterno capitán se colaba de entre sus compañeros para elevar esa copa al cielo.

Españoles, nuestro deseo se ha cumplido. Lo hemos tocado, hemos llegado hasta él. Hemos derrotado países para callar a los que menos nos creían. A los que lloraban de la risa al emocionarnos mostrando nuestro orgullo. Ahora no tienen letras, palabras ni libros en los que reírse. Tienen lágrimas de qué arrepentirse.
Gracias, campeones, por hacernos sufrir. Por hacernos recordar ese 11 de Julio como "El día español". Por pintar al mundo de rojo y derrotar a los naranjas, blancos, roja chilena...Sencillamente, somos el color permanente, fosforito, el que daña la vista de los más fuertes. Del que nadie imita su juego.

Nosotros tenemos cosas con que disfrutar y con que presumir. Y una de ellas, la copa del Mundo.